¿Cuál es el lazo generador que aún nos mantiene atados a unos y a otros?: La confianza, aquella por la cual nosotros somos capaces de avocar nuestras pasiones a un candidato, o a una pareja...
Sin embargo, en un mundo como el de hoy, construir confianza es mucho más difícil, porque estamos abogados a mirar hacia atrás, al pasado, a las veces que confiamos y nos defraudaron, y lloramos y nos lamentamos, y así, nuevamente no nos es tan fácil volver a intentarlo.
Y allí cuando pensamos que ya no hay más en que pensar, ya no hay más en que creer, renace la esperanza, pero ésta es generada por un factor externo.. alguien nuevo que nos genera la ilusión, que dependiendo del sector, dependiendo del momento, dependiendo del mensaje, hace que nos lleguen o no las ganas de intentarlo otra vez, a pesar de todo.Lo difícil es comenzar...es vencer ese miedo e ir despacio, confiando de a poco, y fijándonos en las pequeñas cosas que hace ese otro por mí, ¿Está pendiente de mi?, ¿Le interesa lo que me gusta?. ¿se preocupa por lo que me molesta?, ¿me recuerda siempre, o sólo cuando te necesita?
Esto es aplicable para el amor, y para la política, no podemos confiar en quien se aparece de vez en cuando en campañas electorales, y mientras estuvimos solos nunca llegó, tampoco debemos confiar en quien dice adorarnos con el alma, y nunca está pendiente de ti, !así de sencillo!.
A quien debemos elegir tanto en el amor como en la política es a quienes realmente demuestren su amor por nosotros y nuestra elección debe ir más allá de un pasional y cándido momento, debemos recordar ¿quién estuvo ahí cuando lo necesitamos?... candidatos y parejas sobran.. por eso debemos estar muy alerta a quien votamos y de quien nos enamoramos... Simple!!
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