jueves, 21 de abril de 2016

SATANIZACIÓN DE PARTICIPACIÓN EN POLÍTICA, TOMO II

Partamos de algo: Un servidor público sigue siendo un ser humano, alguien que goza de todos los derechos, pero además tiene unas relaciones especiales de sujeción que le permite hacer sólo lo que la ley le permita. 

Ahora bien, ayer analizaba el cómo la continuidad de sus puestos depende de la participación en política, pero que evidentemente esta participación se hace de manera oculta y sosegada por miedo a las sanciones disciplinarias y penales, pero hay otros, que descaradamente hacen política utilizando los recursos, medios e influencia en sus subalternos o en la comunidad en general; situaciones que  no sólo se circunscriben al ámbito local, sino al regional y al Nacional. 


La ley de garantías electorales fue un primer paso para regular este tipo de participación, sin embargo, aún nos falta mucho por regular, es necesario crear conciencia que el funcionario público también tiene derecho a manifestarse frente a su decisión o no de militar en un partido, de asistir a foros, encuentros políticos, y de apoyar o no a un candidato, de poner en su hogar el cartel de su partido de preferencia, y por ende de evitar este "terrorismo" mediático que  ejercen los gobernantes para apoyar o no al candidato de continuidad. 

Países como España, Estados Unidos, entre otros, permite el ejercicio de estos derechos, sin que éstos se circunscriban al ejercicio como tal del servicio público, y por ende no afecte la gobernanza. 

Estoy totalmente de acuerdo en que los funcionarios públicos ejerzan su derecho a la participación política, pero que esta participación no interfiera con su ejercicio de la función pública.  Cada quien tiene derecho a elegir y ser elegido, y la mejor forma de hacerlo, es evidentemente participando de los actos que deriven de un ejercicio político.

Eso sí,,, reglamentado, con bases, límites y sanciones, pero que se termine esta satanizaciòn del servicio como si ser servidor público fuera el peor de los pecados, cuando por el contrario la función pública depende del ejercicio de la política y su fin único es la democracia. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario