viernes, 22 de abril de 2016

POLÍTICA Y AMOR

La política es un juego que hay que saber jugar.. al igual que el amor, muchas veces perdemos, otras veces salimos lastimados, otras veces lloramos, y otras veces ganamos.

¿Cuál es el lazo generador que aún nos mantiene atados a unos y a otros?: La confianza, aquella por la cual nosotros somos capaces de avocar nuestras pasiones a un candidato, o a una pareja...

Sin embargo, en un mundo como el de hoy, construir confianza es mucho más difícil,  porque estamos abogados a mirar hacia atrás, al pasado, a las veces que confiamos y nos defraudaron, y lloramos y nos lamentamos, y así, nuevamente no nos es tan fácil volver a intentarlo.

Y allí cuando pensamos que ya no hay más en que pensar, ya no hay más en que creer, renace la esperanza, pero ésta es generada por un factor externo.. alguien nuevo que nos genera la ilusión, que dependiendo del sector, dependiendo del momento, dependiendo del mensaje, hace que nos lleguen o no las ganas de intentarlo otra vez, a pesar de todo.

Lo difícil es comenzar...es vencer ese miedo e ir despacio, confiando de a poco, y fijándonos en las pequeñas cosas que hace ese otro por mí, ¿Está pendiente de mi?, ¿Le interesa lo que me gusta?. ¿se preocupa por lo que me molesta?, ¿me recuerda siempre, o sólo cuando te necesita?

Esto es aplicable para el amor, y para la política, no podemos confiar en quien se aparece de vez en cuando en campañas electorales, y mientras estuvimos solos nunca llegó, tampoco debemos confiar en quien dice adorarnos con el alma, y nunca está pendiente de ti, !así de sencillo!.

A quien debemos elegir tanto en el amor como en la política es a quienes realmente demuestren su amor por nosotros y nuestra elección debe ir más allá de un pasional y cándido momento, debemos recordar ¿quién estuvo ahí cuando lo necesitamos?... candidatos y parejas sobran.. por eso debemos estar muy alerta a quien votamos y de quien nos enamoramos... Simple!!

jueves, 21 de abril de 2016

SATANIZACIÓN DE PARTICIPACIÓN EN POLÍTICA, TOMO II

Partamos de algo: Un servidor público sigue siendo un ser humano, alguien que goza de todos los derechos, pero además tiene unas relaciones especiales de sujeción que le permite hacer sólo lo que la ley le permita. 

Ahora bien, ayer analizaba el cómo la continuidad de sus puestos depende de la participación en política, pero que evidentemente esta participación se hace de manera oculta y sosegada por miedo a las sanciones disciplinarias y penales, pero hay otros, que descaradamente hacen política utilizando los recursos, medios e influencia en sus subalternos o en la comunidad en general; situaciones que  no sólo se circunscriben al ámbito local, sino al regional y al Nacional. 


La ley de garantías electorales fue un primer paso para regular este tipo de participación, sin embargo, aún nos falta mucho por regular, es necesario crear conciencia que el funcionario público también tiene derecho a manifestarse frente a su decisión o no de militar en un partido, de asistir a foros, encuentros políticos, y de apoyar o no a un candidato, de poner en su hogar el cartel de su partido de preferencia, y por ende de evitar este "terrorismo" mediático que  ejercen los gobernantes para apoyar o no al candidato de continuidad. 

Países como España, Estados Unidos, entre otros, permite el ejercicio de estos derechos, sin que éstos se circunscriban al ejercicio como tal del servicio público, y por ende no afecte la gobernanza. 

Estoy totalmente de acuerdo en que los funcionarios públicos ejerzan su derecho a la participación política, pero que esta participación no interfiera con su ejercicio de la función pública.  Cada quien tiene derecho a elegir y ser elegido, y la mejor forma de hacerlo, es evidentemente participando de los actos que deriven de un ejercicio político.

Eso sí,,, reglamentado, con bases, límites y sanciones, pero que se termine esta satanizaciòn del servicio como si ser servidor público fuera el peor de los pecados, cuando por el contrario la función pública depende del ejercicio de la política y su fin único es la democracia. 

miércoles, 20 de abril de 2016

LA SATANIZACIÓN DE PARTICIPACIÓN EN POLÍTICA POR PARTE DE FUNCIONARIOS PÙBLICOS. TOMO I



Es bueno que lo reconozcamos.. todos los funcionarios públicos participan en política.. y es así...siempre se ha manejado de esa manera. ¿Entonces porque nos escandalizamos?

En el Senado cursa el proyecto de ley estatutaria que reglamenta la participación de los servidores públicos en política, de conformidad con el artículo 127 de la Constitución Política, Veinticinco (25) años después de promulgada nuestra Carta Magna, tenemos este proyecto que ya fue aprobado en la Comisión Primera. 

La iniciativa nace del partido de la U, y su ponente (como era de esperarse) es Roy Barreras, y contó con el respaldo de senadores del partido Liberal, Convergencia  Ciudadana y el partido Conservador.

Ahora bien la mayoría de  los funcionarios públicos en Colombia llegan a sus cargos por concurso (meritocracia), ó por libre nombramiento y remoción (cargos de confianza), y quienes se encuentran en la temida "provisionalidad" recurren a participar activamente en política.. sí, desde sus cargos, sí, siendo funcionarios públicos, para continuar con el empleo que le está dando sustento a su familia. 

Esta es una realidad que no tenemos porqué esconder, todos la conocemos, todos la sabemos, pero lo peor de todo, es una verdad a gritos que nos da temor a revelar. 

¿Qué pasa entonces cuando el funcionario público no participa en política? ó ¿no se hizo evidente durante campaña?, pues pasa lo que a muchos funcionarios: los nuevos mandatarios realizan las mal llamadas "reestructuraciones administrativas" para "suprimir cargos inoperantes" que en realidad lo que buscan es eliminar al funcionario que no estuvo en campaña.

Triste realidad pero es lo que se enfrentan cada cuatro años los funcionarios públicos.. entonces ¿porqué nos da miedo reglamentar su participación?. ¿Qué preferimos, seguir la tercerización de política o que de frente un funcionario público asuma su postura?.

¿Una ley reglamentada o una función pública tergiversada?.. continuará


viernes, 15 de abril de 2016

LOBBY: LO ACEPTAMOS O LO SEGUIMOS OCULTANDO?

El día de ayer tuve la oportunidad de acudir al lanzamiento del  ACOP PAPERS4, que se celebró en el Senado, y cuyo contenido era "El auge del lobby en España, en el nuevo escenario político", su autor Daniel Ureña nos hizo un interesante análisis sobre lo que se viene en España con este nuevo Congreso y las posibilidades de legalización del lobby tanto en lo ejecutivo como en lo legislativo. 

Al acto asisitió el Presidente del Senado Pío García Escudero y participó  Ignacio Martín Granados, Carlos Balmisa y Ángel Alloza, y dentro de la discusión se planteaba la posibilidad de darle mayor importancia al lobby, puesto que hasta ahora, se han hecho algunos acercamientos que a decir verdad, no han dado muchos frutos para dar al lobby mayor transparencia y legitimidad. 

Y con esto no quiero decir que los lobbistas realicen sus gestiones de manera oculta y obscura, sino que la mayoría de la sociedad relaciona el lobby con corrupción en la Administración Pública.

Pues bien, Ureña señaló que el ejercicio del lobby requiere una profesionalización, y por eso existe un auge en lo académico, de hecho se ha creado una organización para capacitar lobbistas, que ya lleva varias promociones. 

Aunado a lo anterior, resaltó que una agenda de contactos ya no es suficiente, en primer lugar se requiere de tiempo, anticipación a la actividad, inteligencia para actuar y anticiparse, y por sobre todo, en la creación de una estrategia que cumpla de manera tangencial con los objetivos de la encomienda. 

Para España y para muchos países es el momento de aceptar que el lobby existe desde tiempo inmemorable, y que no podemos seguirnos haciendo los tontos en no querer aceptar una realidad que vivimos a diario.. La propuesta es interesante, vamos a ver que opina el nuevo Congreso con esta propuesta.. ¿ó lo seguimos ocultando?





martes, 12 de abril de 2016

LA VERDAD DUELE

Como dice un viejo adagio, entre cielo y tierra no hay nada oculto..
y eso pasa cuando nuestro ex mandatario intenta borrar o tildar de terroristas a quienes han dicho la verdad. Para nadie es un secreto los vínculos con el narcotráfico y los paramilitares de Álvaro Uribe y de su familia, sin embargo, al tratar de hacer ver una realidad distinta, la de un hombre trabajador, honrado y luchador, se le ha olvidado que su pasado dejó muchos vestigios, muchos cabos sueltos y muchos enemigos.

Me entristece saber que se traten de callar los medios de comunicación y me solidarizo totalmente con Daniel Coronell , un periodista que ha tenido que aguantar miles de insultos a su profesión y a su investigación, por develar situaciones que todos saben pero prefieren ocultar.  Uribistas aférrimos que son copartícipes de una época sombría del país en el que bajo un escudo de "Seguridad democrática" lograron perpetrar las más tristes barbaries y falsos positivos contra nuestros ciudadanos; sí, tristemente ese Presidente representante de un Estado que nos debía proteger. 

De la misma manera Noticias Uno, también enfrenta un duro encuentro con este poderoso ex vicepresidente, que aún cuenta con grandes aliados en el gobierno, aliados como la ex ministra de comunicaciones Maria del Rosario Guerra hoy senadora por el centro democrático que intenta a través de leyes censurar el periodismo investigativo.


Ojalá los colombianos nos demos cuenta que no podemos seguir esperando resultados si hacemos siempre lo mismo, no podemos continuar con esa ola de indiferencia,  no podemos censurar la prensa y vociferar a través de twitter a viva voz de terrorista a quienes piensen diferente y por último: señor Uribe, la verdad es la verdad..  así duela.