jueves, 22 de septiembre de 2016

HAY QUE PEDIR AYUDA!

Generalmente, cuando existe crisis de imagen, los gobernantes salen desesperados por cualquier persona que pueda lograr calmar los ánimos.

Hace pocos días, recibí un encargo de un político que requería que se le mejorara su imagen en un plis plas, y conversaba con otra consultora sobre el caso, sabiamente me decía, "no puedes vender humo, la gente no es estúpida".

Crear una imagen no es sólo el montar un storytelling de alguien, o de un gobierno, es hacerlo posible, a través de acciones, pero éstas deben obedecer a una estrategia, a una serie de pasos concatenados que sirvan para resurgir luego de la crisis, o para potencializar la imagen.

No es sólo seguir la intuición, no es sólo dejarse llevar por los consejos del comùn de la gente, es dejarse guíar por expertos, o por lo menos tratar de informarse al máximo para obtener la ayuda necesaria.

En el mundo existimos consultores con la experiencia de decirles que pueden hacer, decir, y actuar, no podemos actuar "porque sí", porque lamentablemente los resultados serán catastróficos.

En los próximos días, tendré la oportunidad de hacer parte de los conferencistas en la X Cumbre Mundial de Comunicación Política, un gran encuentro con consultores políticos de todas partes del mundo, que darán luces a su gobierno, a su candidato o a sus próximos acompañantes en lo político, a tener una perspectiva de que se puede hacer, y que no.

En lo público y en lo politico, hay que pedir ayuda!, no te quedes sin participar!.

martes, 13 de septiembre de 2016

LA MALA TÁCTICA DEL CASTRO CHAVISMO PARA LOS PARTIDARIOS DEL NO

Hace poco, regresé de España, y pude presenciar las elecciones del 20D y las del 26J, y efectivamente, las  elecciones estuvieron marcadas por el desespero de los partidos, PP y PSOE (partidos tradicionales de derecha e izquierda respectivamente), debido a que desde las elecciones Europeas, dos partidos, habían incursionado en la vida política de los españoles: Ciudadanos (de centro derecha) y Podemos (de izquierda), obteniendo los escaños en el Parlamento Español, que siempre se había caracterizado por el bipartidismo y unas minorías de la comunidad vasca y Cataluña.

Ahora bien, por las encuestas que se entregaron los últimos días de campaña, se rumoraba  el "sorpaso" al PSOE  por parte de PODEMOS, un partido, dirigido por Pablo Iglesias,  profesor de la Universidad Complutense y que logró encauzar el inconformismo español, para traducirlo en votación, obteniendo unos escaños en el Parlamento.

Sin embargo, los partidos tradicionales y Ciudadanos, iniciaron una campaña en medios, informando que si los españoles votaban a PODEMOS, la situación del país, sería igual a la de Venezuela, y obviamente, en un país con unas condiciones sociales, políticas y culturales totalmente diferentes, logró recabar en la opinión pública, generando que los españoles tradicionalistas se volcaran a las calles a votar por los partidos del PP y PSOE.

Ahora bien, yo me pregunto, ¿En qué están pensando los publicistas del NO?, ¿Acaso no ven que nuestros países tienen una situación diametralmente similar, y que tenemos unas condiciones políticas, sociales y económicas parecidas?. ¿Qué les hace pensar que Colombia y Venezuela no comparten historia y cultura?

Decir en España que se van a parecer a Venezuela, es todo un horror, porque el nivel de vida, la calidad, la cultura, la educación es totalmente diferente a la latina, pero decir en Colombia que nos vamos a parecer a Venezuela, es como decir que nos vamos a parecer al vecino que es algo más o menos desordenado que nosotros.

Es lamentable la situación de miles de venezolanos volcados a la calle con hambre, es lamentable la crisis humanitaria en la que se encuentran nuestros hermanos venezolanos, pero Colombia y Venezuela, en el contexto mundial, somos vistos a pares, como nos ven a todos los latinoaméricanos, porque para los Europeos, los Latinos, somos todos uno solo.

¿En que estaban pensando los publicistas del No?





lunes, 12 de septiembre de 2016

MI EXPERIENCIA CON LA GUERRA

Ahora que nos encontramos ad portas de votar un plebiscito que pondrá en funcionamiento o no, el Acuerdo de paz logrado por el Gobierno del Presidente Santos con la guerrilla de las Farc, siento que debo ser responsable y socializar mi decisión y mi experiencia con la guerra de mi país.

Provengo de una familia humilde, mi padre un campesino de un Municipio de Cundinamarca, llamado Nimaima, y mi madre, una auxiliar de enfermería, nacida en Facatativá (también cundinamarca), que muy joven tuvo un accidente de trabajo y fue pensionada por invalidez laboral, jamás pudo volver a ejercer la enfermería, tengo una adorable hermana que sacó la pasión por la enfermería de mi madre y ahora es Jefe de enfermería en el Hospital Regional.

En vacaciones, mi familia y yo siempre nos desplazabamos a Nimaima, donde éramos acogidas en la casa de mis abuelos, el 6 de enero, se celebran las tradicionales ferias y fiestas, recuerdo que estaba comenzando mi carrera de derecho, tenía a lo sumo unos diecinueve años, mis padres y mi abuela habían decidido ir a ver un show de mariachis, que se presentaba en el parque central del Municipio y nosotras nos juntamos con mis primos y primas para ir a la piscina municipal.

Recuerdo, que iba a ser el medio día, cuando comenzamos a escuchar unas ráfagas de metralleta, y la gente comenzó a gritar, el administrador de la piscina Municipal, nos hizo salir y agacharnos frente a una pared, con la prohibición de pararnos a ver que estaba pasando, puesto que una bala perdida nos podía alcanzar.  El desconcierto era total, como pudimos, nos secamos y arrancamos en huída hacia la casa de una tía, que estaba al final del pueblito, recuerdo los gritos de la gente, el desconcierto, todo el mundo salía corriendo, gritando, tratando de buscar refugio, yo tenía en mi mente a mis papás, no sabía nada de ellos, pero sabía que la ráfaga había iniciado en el parque, donde ellos estaban escuchando el mariachi.

No pudimos detenernos, corrimos con todos mis primos hacia la casa de mi tía, y al rato llegaron mis papás y mi abuela, sanos y salvos, estábamos como todos, con desconcierto, el Alcalde municipal, comenzó a avisar a la población a través de un parlante, que se decretaba toque de queda, hasta nueva orden, las ráfagas no paraban, y la gente comenzaba a murmurar de varios asesinatos.

Luego, cuando todo se calmó, ya no se escucharon más disparos, tomamos la decisión con mis padres de retirarnos a la finca, para nosotros y para toda la población habían acabado las ferias y fiestas del Municipio, en esa ocasión, dos policías fallecieron y dos guerrilleros fueron abatidos. Eran hijos de alguien, muy seguramente esposos de alguien, padres de alguien, ese día fallecieron cuatro hombres, por una guerra injusta.

Gracias a Dios, no tuve que lamentar haber perdido un familiar, pero esa experiencia de guerra son  episodios que marcan la vida, la impotencia, la zozobra, el dolor. No recuerdo por cuanto tiempo no pudimos volver a vacacionar, los cultivos se perdieron, la incertidumbre fue grande, muchos desplazados por la violencia de Nimaima engrosaron las pequeñas y medianas ciudades.  El miedo se había apoderado de la población.

Hoy después de más de una década  tenemos una oportunidad histórica, pero debemos ser responsables en la toma de nuestra decisión.

He leído detenidamente los Acuerdos y la Sentencia del Plebiscito, y aunque no estoy de acuerdo con todos los puntos, siento que los colombianos nos merecemos tener un país en el que este tipo de situaciones no se vuelvan a presentar, quiero contribuir a que el día de mañana, mis hijos, mis sobrinos, jamás tengan que ser despertados con la noticia de una toma guerrillera, y mucho  menos tengan que vivirla, quiero que ellos me recuerden como una ciudadana responsable, que contribuyó con su voto a darle viabilidad a un mejor país, a un país en paz.

El dos de octubre tenemos la oportunidad de decirle SI a la esperanza, al perdón, a la reconciliación. un SÍ al fin de una guerra absurda y odios infinitos. Un definitivo SI al amor.